martes, 20 de noviembre de 2012

Minotauro

Nada te prepara para lo inesperado. No hay agenda que tenga día y hora para el evento que no tenía espacio por improbable, por imposible, por impensable y un montón de etcéteras más todos con im. Pero sucede.
Es como una ráfaga de viento helado en el trópico que termina con vos y un resfrío de proporciones bíblicas.
Te toma, de golpe y casi adrede. Si es que puede ser adrede el azar. Y estás vibrando. Y sintiendo. Como antes, cuando tenías el mundo por estrenar, cuando lo veías con ojos de futuro amistoso, sin miedo, puro carnaval rocambolesco. Vida que se derrama sin sutileza, pletórica y salvaje. Intuición desmedida.
Y apareciste. Casi de la nada para perturbar todos los esquemas. Un cambio radical. Cuántico. Me interpela.
Y yo.
Otra vez.
Sin respuestas.


Publicado hoy en Amor profano

(me pareció que había una relación con "Símbolo")

2 comentarios:

Marina dijo...

dice derrida que hay una diferencia entre el futuro y l'avenir: mientras el futuro es predecible, l'avenir refiere a alguien que viene pero cuyo arribo es totalmente inesperado.l'avenir, para derrida, es el verdadero futuro.

Alex dijo...

Este Derridá (como escribía Cutipaste) la tenía clara.

Gracias por compartirmelo porque yo no lo sabía!